lunes, 7 de enero de 2013

"Los tres cerditos"

Cuentos Infantiles

LECTURAS CORTAS

  • Cuentos para niños entre 9 y 10 años.

  • Actividades relacionadas con las lecturas.

  • Pasatiempos.
                                                

"La ranita que no sabía cantar"


Inventa y escribe el final del cuento...

Érase una vez en un bosque muy lejano vivían tres ranitas pequeñitas. Eran hermanos, dos hermanas y nuestro protagonista el pequeño Croky.
A él le gustaba mucho cantar, pero al contrario que sus hermanas que cantaban muy bien, Croky cuando cantaba parecía un globo deshinchándose.
Su voz era fina y chillona. Por este motivo Croky se sentía muy desdichado. Era bastante infeliz, cuando oía cantar a sus dos hermanitas siempre pensaba que por qué él no lo podía hacer tan bien como ellas. Croky se esforzaba por intentarlo. Se adentraba en el bosque, donde nadie lo veía, y se ponía a cantar y cantar.
Pero su voz siempre sonaba igual, por mucho que lo intentara.
Un día mientras se esforzaba en lograrlo no vio, que cerca de él, detrás de unos arbustos se encontraba una anciana tortuga. Cuando terminó, como tantas veces, había sido desastroso. Esta vez no pudo resistir la desesperación y comenzó a llorar desconsoladamente...
                                            

Cuento "La liebre y la tortuga"

                                                  
Un dí­a una liebre se burlaba del lento caminar de una tortuga.
La tortuga, sin ofenderse, le replicó:
Tal vez tú seas más rápida, pero yo te ganaría en una carrera.
Y la liebre, totalmente convencida que eso era imposible, aceptó el reto. La tortuga estaba completamente segura que iba a ganar, así que dejó que la liebre eligiera el recorrido e incluso la meta. La liebre eligió un camino muy fácil para ella: lleno de obstáculos para que la pobre tortuga, con las piernas tan cortas que tenía, se tropezase todo el rato.
Al llegar el día de la carrera, empezaron a la vez. La tortuga no dejó de caminar todo el rato, lenta, pero constante. En cambio la liebre, al ver que llevaba una gran ventaja sobre la tortuga se paró a descansar y se quedó dormida debajo de un árbol.
Cuando se despertó, miró detrás para ver donde estaba la tortuga, pero no la veía. Espantada, miró para adelante y vio como la tortuga estaba a punto de llegar a la meta.
Corrió entonces la liebre tanto como pudo, pero no pudo alcanzar a la tortuga.
 Y fue así como la tortuga se proclamó vencedora.